lunes, 9 de mayo de 2011

Anaïs Nin, DIARIO V (1947-1955)

Yo creo que escribimos porque tenemos que crear un mundo en el que podamos vivir (...) Tuve que crear un mundo mío, como un clima, un país, una atmósfera en la que yo pudiera respirar, reinar y re-crear lo que la vida destruía.
(...) También escribimos para aumentar nuestra conciencia de la vida, escribimos para atraer y encantar y consolar a otros, escribimos para llevar una serenata a nuestros amantes. Escribimos para paladear la vida dos veces, en el momento y en retrospectiva. Escribimos como Proust, para que todo sea eterno y para persuadirnos a nosotros mismos de que lo es...Escribimos para poder trascender nuestra vida, para llegar más allá de ella. Escribimos para aprender a hablar con los otros,para registrar el viaje a través del laberinto, escribimos para ensanchar nuestro mundo cuando nos sentimos asfixiados, constreñidos, solos. Escribimos como los pájaros cantan, como los primitivos realizan sus danzas rituales. Si no respiramos escribiendo, si no lloramos escribiendo o cantamos escribiendo, entonces no escribamos. Porque nuestra cultura no necesita nada de eso. cuando no escribo siento que mi mundo se encoge. Siento que estoy en la cárcel, que pierdo mi fuego, mi color. Debería ser una necesidad como el mar necesita la marea. Yo lo llamo respiración.

(...) Lo que el mundo olvida es que la pasión no es solamente una fusión sensual elevada, sino una forma de vida que produce, como en los místicos, una conciencia extática del conjunto de la vida, y y que es de esta manera como la poesía se convierte en la mayor verdad, por intensificación y condensación de la experiencia.

(...)En el inconsciente se encuentran no sólo los demonios del hombre (como temíamos), las fuerzas primitivas, instintivas, incontrolables de la naturaleza, sino también esa fuerza creativa, expansiva, que conecta con el universo y que se halla en grandes figuras como Beethoven, Einstein, y en pintores y escritores de valor. El amor del hombre por dichas figuras revela su propio sueño de alcanzar las cimas del logro humano.



Anaïs Nin, Diario V
"La dramatización de nuestros infiernos personales es nuestra única forma de salvación, de separarnos de ellos", Anaïs Nin.

1 comentario:

  1. Perfectas verdades. En la escritura y su malignidad, simplemente somos redimidos.

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