lunes, 9 de mayo de 2011

Ocultas Claves para la Memoria, Waldo Leyva.


Cierto color violeta y la partida

Una mujer me espera
en un rincón del mundo,
enciende para mí
las luces de su casa.

Cuando no estoy
se pone mi camisa,
persigue el rastro
de los dos sobre la cama,
duerme desnuda
y sueña con el mar.

Yo voy mirando todo
con sus ojos,
recuerdo los cristales,
el pañuelo,
cierto color violeta y la partida.

Ahora mismo
puede dormir o estar despierta
o llorando escondida de sí misma.
No necesito verla
para entender sus gestos,
para saber
cuando está rota y grita,
cuando junta palabras
como siempre,
como nunca,
cuando le pone
el pecho a la distancia
y aparta los cuchillos
y se siente culpable
y homicida
y me odia hasta el fondo
donde vuelve
a encontrarse con mis ojos.

Esa mujer me espera
si estoy o si he partido,
y seguirá encendiendo
las luces de su casa
por encima del tiempo
y la memoria.

Waldo Leyva, "Ocultas claves para la memoria"

Caída libre en el abismo de un verso.

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