lunes, 9 de mayo de 2011

Hipatia, toda una vida dedicada a la ciencia, arrebatada y linchada por pensar.

Amenábar rinde homenaje con su nuevo film, ÁGORA, a una mujer HIPATIA, que dedicó su vida a la ciencia, símbolo de la Tolerancia y víctima de la Intolerancia fanática.

Yo le rindo mi particular homenaje con un humilde paseo por su corta vida.

Hipatia, toda una vida dedicada a la ciencia, arrebatada y linchada por pensar.

No voy a transcribir su biografía, que seguro que está disponible y perfectamente documentada en diferentes ediciones sobre esta extraordinaria mujer.

Sólo quiero reflejar mi gran respeto y admiración por una mujer sabia, que pensaba, razonaba, aprendía y transmitía ese conocimiento en cualquier lugar y a todos aquellos que quisieran escucharla.
Manifiesto mi rechazo absoluto, tolerancia 0 hacia cualquier tipo de fanatismo, hacia las ortodoxias de insana fe ciega, y hacia todo tipo de intolerencia y falta de respeto contra cualquier ser vivo y su libertad de expresión, de vida y de pensamiento.

Hipatia de Alejandría nació en Alejandría, Egipto, entre el 355-370. Su padre, el matemático y filósofo Teón la educó y enseñó en esas disciplinas. Ella dedicó su vida a la enseñanza sobresaliente de la filosofía, siendo miembro y líder de la Escuela Neoplatónica de Alejandría. Se dedicó en cuerpo y alma a sus discípulos y a sus estudios. Destacó como filósofa, astrónoma y matemática. Además de su sabiduría, destacan su prudencia y su modestia, y también su belleza aunque renunció a todos los placeres excepto al de enseñar como gran filósofa, no presumía y estaba libre de artificios, cubría su cuerpo con el manto -tribón- que usaban los filósofos estoicos, y en un espacio público dominado por hombres ella explicaba su discurso con toda naturalidad a ellos, consiguiendo muchísima afluencia de gente notable.
Ningunas de sus obras se conservan. Se conocen gracias a sus discípulos, Sinesio de Cirene o Hesiquio de Alejandría; Comentario a la Aritmética en 14 libros, de Diofanto de Alejandría; Canon Astronómico; Comentario a Las Secciones Cónicas, de Apolonio de Perga; Tablas astronómicas: revisión de las de Claudio Tolomeo; Edición del comentario de su padre a Los Elementos, de Euclides; revisora de Comentarios a la Astronomía, de Teón . Diseñó instrumentos como un planisferio y un hidroscopio.
Su belleza enamoró a uno de sus discípulos, que enfermó al no ser correspondido, y cuenta la anécdota que ella para curarlo (o desanimarlo) le mostró un paño con sangre menstrual y le dijo: "¿esto amas?. Pues esto soy, un menstruo, algo sin valor y nada hermoso".

Hipatia no pertenecía a ninguna comunidad religiosa, admitía a todos fuera cual fuera su ideología, su pensamiento o su religión. Miraba a las personas por igual y desde el punto de vista de la razón, como una puerta abierta al saber, sin diferencias. Era el símbolo de la Tolerancia.

Alrededor de los 45 años, unos fanáticos dirigidos por Cirilo, obispo de Alejandría, la mataron de forma violenta, tirándola de un carro, arrastrándola desnuda por las calles, lapidándola, cortándola con tejas y descuartizándola para acabar quemándola en el Cinarón.

La Intolerancia más sangrante pisoteándolo todo cruel e injustamente. El indigno y pobre triunfo del oscurantismo religioso matando una brillante vida de ciencia y filosofía para enriquecer a la humanidad.

"Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hypatia, hija del filósofo Theón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Habiendo sucedido a la escuela de Platón y Plotino, explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes, muchos de los cuales venían de lejos para recibir su instrucción."
Sócrates Escolástico.

"Consiguió tal grado de cultura que superó de largo a todos los filósofos contemporáneos."
Sócrates Escolástico.

Paladas, el epigramático griego, del s. V honra su memoria con este epigrama: "Cuando te miro, te adoro a ti y a tus discursos, teniendo ante mi vista la morada astral de la virgen. Pues tus hechos pertenecen al cielo, venerable Hipatia, ornamento de las palabras, astro intacto de la enseñanza de la sabiduría".

Como siempre, mataron a la mujer, a la persona, pero nunca podrán matar su sueño, su conocimiento, su sabiduría y su pensamiento Noble y Tolerante.

Si "El sueño de la razón produce monstruos", la oscura pesadilla de la fe fanática lo hace exponencialmente.

© Marian MASR, 8/Oct/09

Amenábar dando instrucciones a Rachel Weisz, en el papel de Hipatia, protagonista de Ágora. (Foto de "El País").

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