sábado, 7 de mayo de 2011

El Deseo

Nos encontramos en ese lugar sin tiempo, ni distancia, donde todo es posible porque no aplicamos las coordenadas impuestas por la razón. No importa dónde. Ahora me entregaría a ti así sin más, en silencio absoluto, porque a veces las palabras sin querer más que acercar distancian y crean precipicios casi insalvables, y sólo la piel es capaz de unir, de desandar, y sabe hablar de sobra lo imprescindible.
Me entregaría a ti desnuda, como tú me pediste y como no hice ni te esperé la primera vez. Desnuda y en silencio. Consciente de mí y dispuesta a ti. Dejándonos llevar por el único lenguaje de nuestros cuerpos, libres, por el enorme idioma de la piel, el único sin interferencias. Para besarnos sin límite, lamernos sin contención, tocarnos y acariciarnos sin reserva y con apenas el roce de las miradas y la piel, para que la intensidad del placer sea infinita, y dejar que nuestro Deseo, ese que ya dibujamos sin tregua porque la intuición nos atrajo hasta él, nos lleve hasta donde quiera sin poner límites racionales, y nos permita expresarnos de la forma más irracional posible, más salvaje, más brutal y más sutil a la vez.

Sin coordenadas de espacio, ni tiempo, por ser sentimientos inertes e inmunes a ellas.
© Mª Ángeles Sánchez Román, Mayo 2011

1 comentario:

  1. Bienvenido El Arte del Deseo. Deseos...pulsiónde vida. Los mejores de ellos para ti blog, Marian. Llénanos de palabras.

    Un beso,
    Daniel-Gato

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